¿Podar para que...?
¿Podar para que...?
Esta pregunta se la deben hacer, los que deciden podar...antes de ensañarse contra un árbol, sean frutales o no, tal vez así, piensen un poco y quizás, hasta se le ocurra hacer algún razonamiento... ¿ podar para que, co qué objetivo?, como hacerlo, ¿porqué así, etc.?
Hay varias formas de podar, basándose solo en su propio criterio..., o porque oye que los árboles se podan, aunque se pueden resumir en tres estilos ó criterios básicos y cada uno, en tres variantes: Máximo, mínimo, moderado.
Los tres estilos, yo los llamo así:
"El de la estética. El de los ecologistas contemplativos. El ecologista consecuente.
Hay "podadores", que solo buscan la estética.
Estos son los que llegan al árbol y sin más lo masacran, cortan a mocho todas las rama y eso sí, pretenden darle un aspecto redondito..., que a la primavera siguiente, si el árbol supera el trauma de la masacre y vuelve a brotar, las ramas parten otra vez de cero y queda redondito y estético... (Inútil diría yo,) no da buena sombra, ni buena cosecha...
Los contemplativos ó románticos.
Miran el paisaje y no ven el árbol... creen que no deben podar, porque la naturaleza es sabia y funciona por sí misma, por lo tanto hay que respetar la naturaleza etc. Si acaso, cortan alguna ramita... lo que significa abandono total, gran cantidad de árboles enfermos, ramas secas, peligro de incendios...
Pero hay otro estilo de poda, con criterio, que yo llamo ecologista consecuente.
Los que son consecuentes, tanto ecológicamente, como con la productividad y la vida sana del árbol, cuando llegan al árbol, antes de podarlo, tienen en cuenta que es un ser vivo y lo mismo que un cirujano a su paciente, primero lo examinan y tiene en cuenta, el tiempo más adecuado para hacerlo, su edad, su estado de salud, la clase de terreno, el clima, las corrientes de aire, su situación respecto al sol, etc. etc.
Una vez que sabe básicamente estas cuestiones, decide cual es el objetivo que pretende del árbol y qué debe hacer para conseguirlo, realiza la poda aplicando el máximo ó lo hace de forma más paulatina, aunque tarde más tiempo en conseguir el objetivo que busca.
Después de este razonamiento mental, el ecologista consecuente, poda el árbol estableciendo el equilibrio más adecuado, entre la capacidad que tiene el árbol y el objetivo que se busca:
La carga que debe soportar; entre la cosecha que pretende y las ramas, si quiere más cosecha ó más sombra, la altura que pretende etc...
José Montes Bonilla Presidente de la Asociación Cataluña Sostenible.
(Orientación básica para nuevos podadores...)
